Repele mosquitos e insectos sin usar activos agresivos. Ideal para zonas con presencia de mosquitos Aedes aegypti (dengue, zika) y otras especies transmisoras de enfermedades, con una fórmula adaptada a la piel del bebé.
A diferencia del aerosol, el gel permite una aplicación más localizada y precisa. Se ve cuánto producto se usa y se evita la inhalación, lo que es especialmente importante en bebés y niños pequeños.
Pensado para la piel sensible infantil. Puede contener glicerina u otros emolientes que hidratan la piel mientras protegen. No deja sensación pegajosa ni aceitosa y se absorbe rápidamente.
Una aplicación brinda protección prolongada. Se recomienda reaplicar si el bebé transpira mucho o tuvo contacto con agua. Ideal para paseos, playa, campo o uso en el hogar en días de calor.
Su fragancia leve está pensada para no molestar los sentidos del bebé, que son mucho más sensibles que los de un adulto. Mucho menos invasivo que cualquier repelente en aerosol.
Poner una pequeña cantidad de gel en la palma de la mano del adulto
Aplicar suavemente sobre la piel expuesta del bebé (brazos, piernas, cuello)
Evitar manos, cara, ojos, boca, mucosas y heridas
Reaplicar si el bebé transpira o tiene contacto con agua
Lavar las manos del bebé con agua y jabón al terminar la exposición
Permitido para bebés mayores de 3 meses. Leer atentamente el rótulo antes de usar. Si tiene dudas sobre el uso en recién nacidos, consulte con su pediatra.
Uso externo únicamente. No aplicar directamente en manos del bebé (puede llevárselas a la boca). Evitar contacto con ojos y boca. Aplicar siempre en la mano del adulto primero.