Sus tensioactivos eliminan grasa de platos, ollas y utensilios, removiendo incluso restos de comida muy adheridos con poco esfuerzo.
Limpia sin dejar residuos visibles. Platos, vasos y cubiertos quedan transparentes, brillantes y sin opacidad.
Genera abundante espuma que facilita la limpieza manual, levanta la grasa y arrastra la suciedad fácilmente.
Elimina los malos olores de la vajilla y deja un aroma fresco y agradable después de cada lavado.
Se usa en pequeñas cantidades y rinde mucho más. Puede diluirse para aprovechar aún mejor cada gota.
Si tenés piel sensible, se recomienda el uso de guantes durante el lavado.